Las Deudas
Agosto 10, 2008 · Imprimir este artículo
El pasado mes de junio, el ministro de economía del Gobierno peruano, Luis Carranza, declaró en Chile que estaba preocupado por el endeudamiento de sus compatriotas, que en el mes de abril había aumentado en 30% su crédito de consumo. Crédito de consumo es la compra —a crédito, obviamente— de artículos que con el tiempo pierden su valor, tales como artefactos eléctricos, ropa, comida, etc. Se hace más rico quien otorga el crédito, y más pobre quien lo recibe, porque tiene que devolver el dinero que le prestaron más los enormes intereses.
¿Por qué nos endeudamos?
Por desobedecer a Dios, el creyente cae en la maldición del endeudamiento. Dios le dice a su pueblo: “Pero acontecerá, que si no oyeras la voz de Jehová, tu Dios… que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán. El extranjero que está en medio de ti se elevará muy alto, por sobre ti, y tú descenderás muy abajo. Él te prestará a ti y tú no le prestaras a él; él será por cabeza y tú serás por cola.” Deut. 28.15 y 43,44.
También:
- Porque gastamos más de lo que ganamos. Por ejemplo, compras un carro más caro de lo que podías, o unos muebles de lujo. Debes ser consciente de tu capacidad económica, y jamás traspasar tus límites.
- Porque no fuimos previsores. Nos llegó una situación “inesperada” y no tuvimos ahorros con los cuales hacer frente a la emergencia. Algunas veces recurrimos a la tarjeta de crédito o a algún prestamista.
- Por falta de paciencia y disciplina. Si en lugar de hacer la compra hoy cuando no tenemos dinero, mejor ahorrásemos para comprar al contado, nos evitaríamos muchas incomodidades y obtendríamos más rendimiento del dinero.
“Crédito fácil”. ¡Cuidado!, ¡es una trampa!
Me quedé impresionado con las enormes y modernas tiendas comerciales que han abierto en muchas ciudades de Perú, pero aún más impresionado con la cantidad de tarjetas de crédito que se oferta en el ambiente comercial. Muchos de mis parientes y amigos me mostraban con cierta alegría que habían calificado para obtener crédito. Ahora se les hace muy fácil comprar y comprar, ¿verdad?… No les tardará mucho en llegar los dolores de cabeza y la aflicción de espíritu. ¡Ten cuidado!
Entonces, ¿no es bueno tener una tarjeta de crédito?
Claro que sí, siempre y cuando seas capaz de seguir estos consejos:
- Úsala únicamente para comprar algo que tengas presupuestado. Si no tienes un presupuesto, lee en esta página el artículo sobre presupuesto familiar, ten UNO, y no vivas sin él.
- Nunca hagas el pago mínimo que los acreedores te pidan; si lo haces, vivirás esclavo de esa deuda por mucho tiempo. Paga el total del balance, el 100 % de lo que debes, a más tardar el mes siguiente; si no puedes hacerlo, es mejor que no uses tarjetas, debes usar solamente efectivo.
¡Me ahogo! ¿Cómo salgo de estas deudas?
El Dr. Andrés Panasiuk en su libro Cómo Llego a Fin de mes, nos da los siguientes consejos:
- Cambia interiormente. El ser es más importante que el hacer. Debes volver a Dios en arrepentimiento, y obedecer los principios de su palabra. “No debáis algo a nadie.” Romanos 13.8. Si no lo haces (volver arrepentido a Dios) caerás en mayores deudas.
- Establece un plan para mejorar el dinero que tienes. Disminuye los gastos, incrementa los ingresos.
- Establece un sistema de control, especialmente para los gastos que se hace con el dinero en efectivo.
- Escribe una lista de acreedores con datos de cada deuda.
- Comprométete a cumplirlo y a llevarlo a cabo.
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