Bladimiro Iván Paiva Benites (dic 2008)
Diciembre 7, 2008 · Imprimir este artículo
Recordados hermanos:
Me gozo por saber de ustedes y también por poder comunicarnos, y es mi oración que gocen de buena salud espiritual y física, sirviendo a nuestro Bendito Señor y Salvador Jesucristo con gozo.
Escuché de MIBMO por primera vez cuando estaba todavía en Trujillo y viajé para asistir a un culto en la Primera Iglesia Bautista del Callao donde el pastor Rodolfo García informó de la misión. Doy gracias a Dios de que esta iniciativa ha tomado cuerpo y ahora es una Misión que está creciendo para la gloria de Dios.
He leído vuestra página web y realmente es muy alentador y de regocijo ver a siervos que nos ministraron aquí en Perú y dejaron una huella en nosotros por sus vidas y enseñanzas, y un modelo a seguir en la obra del Señor. A todos y cada uno de ustedes los recordamos con gratitud y añoranza.
Ahora quisiera contarles algo de nuestra familia y ministerio. Mi esposa es Rosario La Chira, la primera señorita que se convirtió en la iglesia Ebenezer del Callao en la calle Vigil a un año de su fundación. Dios nos ha dado 3 preciosos hijos: Karis (14), Sulay (9) y Josué (6).
Desde tiempo atrás deseaba comunicarme con vosotros a fin de manifestarles una necesidad de urgencia en nuestra familia, que tiene que ver con la salud de mi esposa y de nuestra segunda hija. Ellas padecen de un mal común en sus vistas, que les causa una miopía que va en aumento al punto de disminuir considerablemente su visión si no se les trata. En la actualidad mi esposa no puede leer textos y su mal que es al nivel del nervio óptico le causa también dolores de cabeza. En el caso de mi hija, tiene principios de estrabismo que también tiende a aumentar.
Hemos hecho un tratamiento a ambas en un principio y deseamos continuar, pero nos vemos impedidos por el momento por no contar con los medios económicos suficientes. Ellas requieren lo más pronto de una medida y uso de lentes.
Esta necesidad les comparto para que oren por nosotros y si consideran ayudarnos les estaremos muy agradecidos.
Por el momento nos encontramos limitados en nuestra economía, pues, percibo de la iglesia cerca del salario mínimo vital, lo cual cubre nuestra alimentación y obligaciones, mas no otros gastos, por lo que en varias oportunidades he trabajado en distintas labores. Nuestro Dios es infinitamente Fiel, pues, nunca nos ha faltado en lo básico y muchas veces con muestras de su Amor y su Bendición. Mas la realidad por aquí es que al comienzo de la obra se sufre hasta que Dios la prospera de acuerdo a la fidelidad de sus siervos, y nosotros estamos en el comienzo.
Agradecido a Dios por la gracia de comunicarme con vosotros y motivado por vuestro fervor en la extensión del Reino de Dios en el mundo. Me despido muy cariñosamente.
En Cristo Jesús nuestro Salvador,








te animo a seguir adelante haciendo la obra del señor
sabiendo que el trabajo para Dios nunca es en vano