Aprendiendo a recibir las pérdidas
Julio 29, 2009 · Imprimir este artículo
Testimonio y pensamiento de un siervo en la hora crítica.
La respuesta de Job a su esposa: “Recibiremos de Dios el bien y el mal no lo recibiremos?”. Fue el versículo con el que el Señor me habló cuando la doctora me diagnosticó COXARTROSIS. Lo apliqué a mi vida para aceptar lo que Dios estaba permitiendo y para agradecerle por los tantos años de buena salud que me concedió.
Agradecer a Dios implica reconocer Su soberanía y fomentar una vida de fe. Éste es el principio que Pablo aprendió y nos enseñó, cuando dijo en Filipenses 4:11 “… he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación”.
Hay muchas actitudes que podemos manifestar ante las llamadas situaciones adversas: Resistir a Dios por lo que nos está pasando, creer que necesitamos algo más que a Dios, o permitir que Satanás nos engañe o nos confunda en nuestra experiencia y haga que sospechemos de Dios en vez de confiar en El y seguir amándole.
Recuerda a Job, quien tenía razones más que suficientes para manifestar actitudes incorrectas ante Dios: sus hijos habían muerto, sus riquezas se habían perdido y su salud estaba destrozada. Su esposa le dijo: “Maldice a Dios y muérete”. Pero Job respondió: “Recibiremos de Dios el bien y el mal no lo recibiremos?”. Job 2:9,10.
En un mundo tan crítico y necesitado a veces lo que más deseamos es recibir bendiciones materiales, pero Dios desea que aprendamos a recibir también, las pérdidas. Y creo que es el tiempo cuando más buscas de su presencia, confías y te sustentas en su gracia, fortaleza y buena voluntad, que es agradable y perfecta.
Sea Jehová bendito por siempre.
Pastor Manuel Tejada
Chiclayo, Perú







es una bendicion este testimonio y va ser de mucha edificacion para muchos q caen ante las perdidas de algun familiar , o bienes e.t.c padre te deseo lo mejor y que siguas escribiendo . Dios te bendiga