La revelación de Dios en el monte Sinaí
Agosto 17, 2011
Los dos, tanto Moisés como el apóstol Pablo recibieron una revelación especial de Dios en el Monte Sinaí.
Las escrituras dicen que el Monte Sinaí está localizado en Arabia (Gal. 4:25).
Moisés recibió la Torah en el Monte Sinaí (Exo. 24:16) y Pablo también fué a Arabia después de su conversión (Gal. 1:15-17).
Veamos seis paralelos similares en la revelación dada por Dios a Moisés y al apóstol Pablo. Estos paralelos nos harán entender mejor los misterios que Dios quiso revelar a su Iglesia por medio del apóstol Pablo.
Primero miremos la revelación de Dios a Moisés para el pueblo de Israel en el Monte Sinaí:
- Dios llamo a Israel un “reino de sacerdotes” y un “especial tesoro” (Exo.19:5-6).
- Moisés reunió a los ancianos del pueblo (Exo. 19:7).
- Dios dijo: “He aquí, yo vengo a tí en una nube espesa…” (Exo. 19:9).
- Dios descendió a los ojos de todo el pueblo (Exo. 19:11).
- Dios le habló a Moisés con voz tronante (Exo. 19:19).
- Dios descendió sobre el Monte y Moisés subió a la cumbre (Exo. 19:20).
Ahora veamos los seis paralelos en la revelación de Dios a Pablo sobre la Iglesia y el misterio del arrebatamiento (el “Rapto):
- Los miembros de la Iglesia son “reyes y sacerdotes” (Apo. 1:6).
- Los 24 ancianos estaban alrededor del trono (Apo. 4:4).
- El Señor regresará en las nubes (1 Tes. 4:17).
- El Señor descenderá del cielo (1 Tes. 4:16).
- El Señor descenderá con el sonido de la trompeta (1 Tes. 4:16).
- Los santos serán arrebatados (1 Tes. 4;17).
La revelación a Moisés en el Antiguo Testamento refleja un espejismo bastante similar y peculiar en forma alegórica a la revelación de Dios al apóstol Pablo sobre el misterio de la Iglesia y su arrebatamiento (el “Rapto”) en el Nuevo Testamento. La revelación de Dios a Moisés para su pueblo Israel es proféticamente tipológico a la revelación a Pablo sobre Cristo y su Iglesia.
Ahora veamos los tres misterios revelados al apóstol Pablo encontrados en el Nuevo Testamento:
1. El nacimiento de la Iglesia fué el propósito eterno de Dios en Cristo Jesús (Efe. 3).
2. La bendición de la redención (salvación) para los Gentiles. “Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fé recibiésemos la promesa del Espíritu” (Gal. 3:13-14).
3. El arrebatamiento de los creyentes (La Iglesia). “Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor” (1 Tes. 4:16-17).
Veamos también las claves del misterio:
1. Dios crearía una nueva nación y casa espiritual (Deu. 32:21). La nueva nación es la Iglesia de Cristo (Rom. 9:24-25; 1 Ped. 2:9-10). “Ellos me movieron a celos con lo que no es Dios; Me provocaron a ira con sus ídolos; Yo también los moveré a celos con un pueblo que no es pueblo, los provocaré a ira con una nación insensata” (Deu. 32:21).
2. Los Gentiles forman esta nueva nación y nueva casa (Isa. 42:6). Los gentiles recibirán la luz. (Isa. 60:3; Mal. 1:11). “Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones…” (Isa. 42:6).
3. Después que se cumpla el tiempo de los gentiles, Dios abrirá los ojos del pueblo de Israel (Rom. 11:25). El tiempo de los gentiles debe cumplirse antes que regrese el Mesías (Luc. 21:24). “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles…” (Rom. 11:25).
Así como el nacimiento de la Iglesia fué el enfoque de importantes profecías, también su conclusión será un hecho sobrenatural y espectacular (el “Rapto”). De la misma manera que la Iglesia en sí fué un misterio escondido en Dios hasta la revelación del Nuevo Testamento, también su conclusión es un misterio (1 Cor. 15:51-52). Nuestra reunión con nuestro Señor incluirá a todos los que por fé están en Jesucristo. Este “arrebatamiento” puede ocurrir en cualquier momento. No hay ningún evento profetizado que deba ocurrir antes del regreso del Señor Jesús para llevar a los creyentes al cielo. La Iglesia de Cristo debemos estar velando y manteniendo nuestras lámparas encendidas para recibir al Rey al sonar de la trompeta a la medianoche! (Mat. 25:1-13).







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